La tele en blanco y negro

Tengo una buena amistad con Andrés Vera, o como hilarantemente fue apodado: el Cara de Llama. Y efectivamente tenía unas pestañas largas y unos ojos similares a ese animal, da lo mismo. Lo conocí en la universidad y fue compañero mío para muchos trabajos y ensayos. Además, compartíamos la afinidad por ciertos cigarrillos, así es que todo estaba perfecto.televisor-blanco-y-negro

Lo que me extrañó de mi amigo sucedió en su casa, quedamos en esa ocasión en que nos juntábamos en su casa para realizar un informe sumamente tedioso para un ramo sumamente aburrido. Como es de pensar llevé mi notebook para terminar nuestra obligación, pero para amenizar la jornada, también llevé una consola para jugar un juego de fútbol.

Creí que lo iba a sorprender y que se iba a llevar una buena sorpresa, pero el que quedó más sorprendido fui yo. Andrés me mostró su TV y era un modelo antiquísimo, casi un arquetipo de los televisores antiguos, y para rematar era en blanco y negro. Le dije, hermano como has mantenido esta  reliquia, me respondió que odiaba la televisión y que de vez en cuando la encendía, sólo en casos extremos, como para el terremoto.

Era imposible, yo sabía que mi amigo era anti-sistema y todo, pero, pero tener un televisor en blanco y negro (¿?), no way. Fue una interesante anécdota, como pueden pensar no pudimos jugar al play, pero por lo menos terminamos el trabajo sin mayores inconvenientes.

Hace poco, convencí al Cara de Llama para que cambiara su TV, me costó convencerlo pero le hablé que no son muy caras y hay buenas ofertas para conseguir algo no tan exuberante. Compramos una led bastante moderna y jugamos play un rato en su casa, eso sí, me dijo que jamás botaría su TV en blanco y negro.